Los traseros de pollo son uno de esos cortes agradecidos: jugosos, económicos y llenos de sabor. Con una buena mezcla de verduras, un punto de caramelización y un aliño equilibrado, se convierten en un plato que funciona igual de bien en una comida familiar que en una cena rápida sin complicaciones. Esta propuesta busca justo eso: sencillez, sabor y un toque especial sin complicarse la vida.
Ingredientes para 4 personas
- 4 traseros de pollo enteros o separados en muslo y contramuslo
- 2 cebollas grandes
- 2 zanahorias
- 1 pimiento rojo
- 4 dientes de ajo
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharadita de orégano seco
- Zumo de medio limón
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- 100 ml de caldo suave de pollo o agua
Preparación paso a paso
1. Prepara las verduras.
Pela las cebollas y córtalas en juliana gruesa. Haz lo mismo con las zanahorias, pero en rodajas finas para que se cocinen de forma uniforme. El pimiento rojo, en tiras amplias. Coloca toda la mezcla directamente en una bandeja de horno y añade los ajos machacados con piel, que aportarán aroma sin dominar el sabor.
2. Elaborar el aliño.
En un bol mezcla el aceite de oliva, la miel, el pimentón, la cúrcuma, el orégano, el zumo de limón, sal y pimienta. Debe quedar una mezcla espesa y ligeramente untuosa. Esta marinada es la que permite conseguir el efecto “caramelizado” en las verduras y ese tono dorado tan apetecible en los traseros de pollo.
3. Adereza los traseros de pollo.
Coloca los traseros sobre la cama de verduras. Con una brocha o con las manos, cubre bien cada pieza con el aliño, llegando a todos los recovecos para que la piel quede crujiente y la carne tierna. Si vas con tiempo, déjalo reposar 20–30 minutos para potenciar el sabor.
4. Añade el caldo y hornea.
Vierte el caldo en el fondo de la bandeja (sin tocar la piel del pollo). Cocina en el horno a 190 ºC durante 45–55 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas. A mitad de cocción, moja ligeramente el pollo con los jugos del fondo para potenciar el dorado. Si quieres un toque extra crujiente, gratina 5 minutos al final.
5. Reposa y sirve.
Deja reposar 5 minutos fuera del horno para que los jugos se asienten. Sirve el pollo sobre la mezcla de verduras caramelizadas, que quedarán tiernas y con un toque dulce muy agradable.
Beneficios de los ingredientes
Los traseros de pollo aportan proteínas completas, hierro y un buen equilibrio entre jugosidad y valor nutritivo. La mezcla de especias —cúrcuma, pimentón y orégano— introduce antioxidantes naturales que favorecen la digestión y aportan un perfil aromático que realza sin enmascarar. La miel, usada en poca cantidad, ayuda a caramelizar las verduras sin subir en exceso la carga calórica, y combina especialmente bien con el pimentón y el limón. El aceite de oliva virgen extra, base de nuestra cocina, suma grasas saludables que contribuyen a la absorción de vitaminas de las verduras. Las zanahorias, ricas en betacarotenos, y la cebolla, con compuestos prebióticos, aportan textura, dulzor y beneficios digestivos.
El resultado final es un plato completo, equilibrado y fácil de repetir entre semana, con ingredientes que siempre están a mano y con una técnica que pide muy poco esfuerzo para un sabor muy agradecido. Una receta para guardar y usar una y otra vez, con la ventaja de que admite variaciones según temporada o antojo.
Si necesitas una versión aún más ligera, una adaptación para niños o para publicar en formato carrusel, se puede transformar sin problema.